Los pulsos chinos como medicina alternativa china

En el cuerpo de doctrina de la medicina tradicional china, parte de la cual ha sido ya descrita en alguno de los artículos que existen en la web, antes de emprender un tratamiento – al igual que la medicina occidental y prácticamente cualquier doctrina curativa -, es necesario establecer un diagnóstico, en este caso con pulsos chinos.

 

Para ello se emplean cuatro procedimientos: Inspeccionar, escuchar y oler, preguntar y palpar.

 

De los cuatro procedimientos, que se ejecutan en el orden descrito, el más importante es el cuarto, que comprende el examen del pulso, la palpacion general del cuerpo y la palpación de los puntos de acupuntura.

 

Debe quedar claro, pues, que el examen del pulso forma parte del proceso de diagnóstico, y no constituye por sí mismo ningún tipo de tratamiento.

 

El método de pulsos chinos

 

El examen del pulso ofrece un rango de aproximaciones y proporciona un notable conjunto de información acerca de la condición del paciente.

 

Este examen se realiza sobre las arterias radiales de las muñecas izquierda y derecha, donde también busca el pulso la medicina occidental, con el paciente sentado o tendido y procurando que se encuentra enlazado y tranquilo.

 

El pulso se examina sucesivamente con los dedos índice, medio y anular sobre tres posiciones:

 

  • La posición media se encuentra al lado de la apófisis estiloides del radio, el hueso externo del antebrazo, situado justo por detrás del pulgar, y se domina posición barra.
  • La posición distal, más cercana la mano, se denomina posición pulgada.
  • La posición proximal, más cercana al codo, llamada posición cubital.

 

Para tomar el pulso, el médico presiona fuertemente con sus tres dedos sobre un espacio de unos 4 centímetros cuyo centro se encuentra a nivel de la apófisis estiloides del radio, es decir, el saliente externo de la muñeca, aplicando progresivamente todos los dedos, uno detrás de otro.

 

Existen numerosos ritmos de pulso, que dependen de la edad y constitución del paciente, de la época del año y de la posición de las estrellas.

 

La posición tiene dos niveles: Superficial y profundo. De esta forma, y contando con las dos muñecas, se obtienen 12 situaciones geográficas del pulso, 3 super ficial S3 profundas para cara muñeca.

 

La posición pulgada, cercana a la muñeca, puede indicar el estado del organismo por encima del diafragma; la barra indica el estado del cuerpo entre el diafragma y el ombligo, y la posición cubital expresa el estado por debajo del ombligo.

 

Siguiendo esta estructura conceptual, para posición del pulso arroja luz sobre el estado de los órganos y de los canales. Sucintamente, la información sobre las partes del cuerpo se muestra en la tabla de arriba, en la que se relaciona la situación del pulso y los órganos que en ella se reflejan.

El pulso permite al médico averiguar la calidad del Chi (la energía), y de la sangre las diversas partes del organismo, gracias a la atribución de distintas características, entre las que destacan: El tamaño, la velocidad, la profundidad, la fuerza y el volumen del pulso.

 

Mediante la combinación de estas características, la medicina china crea hasta 29 tipos diferentes de pulso, los cuales traducen el estado de los órganos reflejados en esta posición.

 

Por ejemplo: El pulso llamado tenso es parecido al tacto de una cuerda en tensión, y se considera una señal de frío, lo que a su vez se traduce en una presencia de obstrucción en alguno de los órganos situados en la posición en la que se ha detectado el pulso tenso.

 

La calidad del pulso y su variación en distintas posiciones proporcionan al médico experimentado (y se necesitan años para llegar a ser un experto en la medicina china), una buena cantidad de información significativa acerca del estado del paciente de sus dolencias.

 

Con los demás procedimientos descritos y el diagnóstico del pulso se procede a identificar la localización de la afección patológica y su naturaleza esencial, su patrón, utilizando los 8 principios que la medicina china hace corresponder con los movimientos del yin y el yang: yin, yang, frío, calor, interno, externo, vacuidad repleción.

 

Un paciente portador de << viento frío >> presentaría una marcada aversión a la exposición al frío, dolores de cabeza y de cuerpo, escasas sed, lengua húmeda con un delgado revestimiento blanco (saburra en términos occidentales), y un pulso tenso y fluctuante.

 

Seguros ocho principios, esto correspondería un patrón externo, frío y de repleción.

 

Un paciente << cortador de vientofrío >> una intensa aversión a la exposición al frío, dolores de cabeza y corporales, poca sed, la lengua húmeda y un pulso tenso y fluctuante, síntomas todos ellos de una grave dolencia.

 

En términos occidentales, significaría que la enfermedad no ha penetrado los canales del organismo hacia las partes profundas, que se expresa con signos de frío y que el mal es fuerte.

 

Cabe remarcar que una misma enfermedad, al igual que sucede desde el. débil accidental, puede expresarse con patrones distintos, que dependen de las características propias del proceso patológico, y de las características propias del paciente, lo que lleva a que pueda precisar tratamientos distintos.

Esquema de localización de la arteria radial del antebrazo, que discurre por su cara interna y en el borde externo. Su pulso se detecta fácilmente en la muñeca, en el lugar donde se origina el dedo pulgar.

 

Para terminar, debemos recordar que los pulsos chinos no representan ningún tipo de terapéutica, si no absolutamente un método de diagnóstico, extraordinariamente complejo y elaborado que, en manos de médicos expertos, permite establecer el citado diagnóstico y, a continuación, indicar el mejor tratamiento.

 

Video sobre Pulsos Chinos

 

 

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